Fatiga por alarmas en hospitales

La fatiga por alarmas es una preocupación creciente entre los pacientes de EEUU y las organizaciones que regulan y los hospitales acreditados norteamericanos. La fatiga por alarmas es un término que describe las situaciones en las que el personal médico no escucha o ignora intencionalmente la alarma de un paciente que está sonando.

Estas alarmas se mantienen en las habitaciones de los pacientes y se activan con unos mandos que normalmente se sitúan cerca de la cama del paciente para alcanzarlas con facilidad. Se usan para alertar a doctores, enfermeras y otros empleados médicos cuando un paciente necesita ayuda o atención, o está teniendo problemas. También existen alarmas automáticas conectadas con la monitorización del ritmo cardíaco o con los pacientes que no pueden activar la alarma por si mismos.

El Boston Globe llevó a cabo un artículo de investigación en la que al menos 216 muertes ocurridas entre enero de 2005 y junio de 2010 en toda la nación se relacionaban con la fatiga por alarmas. "Existe un acuerdo generalizado en que esto supone un problema muy grave", declaró el Dr. Paul Schyve, un vicepresidente en la Joint Commission, una organización de acreditación que investiga este asunto.

Los hospitales son lugares caóticos y ruidosos. Se escuchan alarmas de todo tipo prácticamente de forma constante, y es fácil para el personal de hospital dejar de prestar atención o volverte inmunes a las alarmas. Muchas de las alarmas además suenan de forma bastante parecida, así que es difícil distinguir una llamada de crisis de algo que es menos urgente, como el cambio de una bolsa de suero. Incluso si hay sonidos diferentes para las distintas alarmas, puede ser difícil distinguirlas sobre todo el ruido constante y los pitidos de toda la maquinaria médica.

La fatiga por alarmas se ha sido una importante preocupación para la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) durante muchos años, y finalmente ha recibido la atención que merece. Si el personal médico no escucha o no es capaz de responder a la alarme de un paciente, tiene el potencial de alcanzar mayores consecuencias en el cuidado de los pacientes y la confianza general en la industria del cuidado médico.

The Joint Commission, en colaboración con la FDA, planea convertir la alarma de fatiga uno de sus principales puntos del 2011. Esperan que al atraer la atención hacia esta cuestión será el primer paso para afrontar y erradicar este importante problema.

A pesar del esfuerzo de médicos y empleados de los hospitales para mejorar la seguridad de los pacientes, en los hospitales ocurren errores demasiado a menudo. Si usted ha resultado lesionado o ha perdido a un ser querido debido a una negligencia médica, póngase en contacto con un abogado experimentado para ayuda.